Aunque su vocación es el cine, nunca ha desperdiciado la oportunidad de dar rienda suelta a su faceta escondida y ya desde El camino de los Sueños, película de 1977, incluyó una canción escrita por él acompañado por Peter Ivers.
Posteriormente colaboró en varias ocasiones con el compositor Angelo Badalamenti para Twin Peaks, con el pianista polaco Marek Zebrowski para Inland Empire y en el gran álbum, Dark Night of the Soul, de Danger Mouse & Sparklehorse, pero no se había atrevido en solitario. Hasta ahora.
Lynch ha lanzado Crazy Clown Time, su primer álbum propio y que el mismo Lynch define como blues moderno.
Realmente estamos ante un disco de rock con grandes dosis de electrónica ambiental, acompañado en todo momento por la voz de mister Lynch, camuflada por el vocoder.
Un trabajo lleno de matices, introspectivo, donde ha contado con la colaboración (en el tema Pinky’s Dream) de la genial Karen O y donde nos muestra, igual que en sus películas, su peculiar visión de la realidad.
David Lynch por fin se ha quitado la espina de hacer ese disco con el que tanto había soñado.
A estas alturas todo el mundo conoce a Los Campesinos!.
El sexteto Galés formado hace 5 años en las aulas de la Universidad de Cardiff llevaba editados 3 solventes y festivos discos hasta hace un par de años.
Tienen una discografía que no pasará a la historia, pero que es más que decente, a la que sacan su mejor partido en los directos, como hemos podido disfrutar ya unas cuantas veces.
En 2008 sorprendieron a todos con Hold on Now, Youngster…, su disco debut y posiblemente su mejor trabajo (todo el mundo recuerda aquel pedazo de single que era You! Me! Dancing!).
De ese mismo año era We Are Beautiful, We Are Doomed con 10 temas más a añadir a su repertorio de canciones alegres y sin pretensiones.
Romance Is Boring de 201,0 seguía la misma línea a pesar de que la crítica le dió unos palos considerables y se dijeron cosas como “most of the songs either sound like second-hand versions of better songs from the previous albums, or experiments that don’t really work”.
Hello Sadness, su cuarto disco de estudio, vio la luz este noviembre pasado, e incuye 10 nuevas canciones.
El single By Your Hand lleva ya circulando unas semanas y en el se intuye (como en el título) una especie de giro a sonidos más alejados de la eterna fiesta a la que nos tenían acostumbrados.
Hace poco leíamos una entrevista con The National en la que comentaban lo absurdo que era meter a todos los grupos de Brooklyn en una escena –en concreto en la del barrio de Williamsburg– y pensar que todos se conocen y son super cool.
Desde luego, no puedo estar más de acuerdo con ellos, ya que Brooklyn es enorme y no todos los grupos viven en las cuatro manzanas de ese famoso barrio.
Además, tiene su lógica que la gran mayoría de bandas nuevas vengan de allí, ya que pocas personas jóvenes, sin un trabajo fijo pueden permitirse pagar la sablada que te meten por un alquiler en Manhattan, al final, todos los músicos acaban mudándose al otro lado del puente.
Toda esta parrafada viene más que nada porque a veces parece que esto es una moda pasajera que hemos creado entre los blogs y las web musicales para que parezca que todo lo que viene de allí es bueno, y ni mucho menos, ya que a mí me da bastante igual la procedencia de estas bandas –eso sí, soy un fanático de la ciudad de los rascacielos y tengo tendencia a prestar más atención a lo que viene de allí–.
Bueno, no me enrollo más y ya les cuento lo bien que suena el debut de Caveman, que por supuesto, vienen de Brooklyn.
Este jovencísimo quinteto me ha dejado bastante impresionado con este CoCo Beware, y eso que ya no me esperaba ninguna sorpresa más en este año. Y es que suenan un poco a todo, y a la vez no suenan a nadie en particular.
Se les podría meter en el carro del indie-pop más melancólico –el que puede hacer The Antlers– o en el dream-pop más asequible, pero ninguna de las dos descripciones sería del todo cierta.
Les van bastante las percusiones, y los teclados oscuros, y prácticamente casi todo el disco tira hacia un rollo más que tranquilo, aunque a veces se vayan un poco hacia lo que hacen compañeros de barrio como Here We Go Magic –a los que han teloneado– o a unos The Drums menos festivos.
La verdad es que es complicado describirles, así que lo mejor es plantarse ante este CoCo Beware; disfrutar de maravillas como Old Friend, Decide, My Time o Thankful, y sacar sus propias conclusiones, que seguro que son mejores que las mías.
Yo sólo puedo añadir que es un disco bastante melancólico, y que no es de los que entran fácilmente, pero también es un disco ideal para esta época del año.
Bella Época es el primer álbum de Torreblanca, el compositor, pianista y cantante mexicano que en 2010 se dio a conocer con Defensa, un EP de sólo cuatro canciones. Secundado por un cuarteto de instrumentistas entre los que destaca la acordeonista y también cantante, Andrea Balency, Juan Manuel Torreblanca demuestra que lo suyo es el pop de refinados modales, zigzagueantes melodías, sofisticados juegos vocales y letras que hablan de lo cotidiano que acontece en la juventud. Un disco que rema a contracorriente en el habitualmente previsible horizonte del pop azteca y que refrenda el talento de una de las voces menos conformistas en la nueva canción mexicana. Bella Época está producido por Quique Rangel de Café Tacvba y editado por Arts & Crafts, el sello canadiense que con tino está respaldando a los nuevos talentos de México.
Con Caballeros Del Albedrío, Austin TV ha llegado a su esplendor, a la cima de sí mismo. Su tercer material de estudio en diez años de trabajo, así lo demuestra, un álbum doble que de entrada brota esplendoroso, para luego relajarse y contemplar el paisaje, tal y como lo hace una flor.
Este quinteto mexicano ya había dado muestras de talento y estilo en sus dos primeros capítulos –La Última Noche Del Mundo (2003) y Fontana Bella (2007) –, par de discos que comunican todo, a pesar de que la lírica y el canto no han sido prioridad en el lenguaje sonoro de la agrupación.
Caballeros Del Albedrío es un disco conceptual por la manera en que fue creado, según explica el grupo mismo en su sitio oficial. “Lo primero que hicimos fue nombrar cada sección del álbum. Pongamos de ejemplo a “SEÉB”, el título del disco uno. De inicio, a cada letra le asignamos un número, como en los aparatos telefónicos, donde 2=abc , 3=def, etc. “SEÉB”, entonces sería “7332”, una cifra que trasladamos a quebrados rítmicos de cuartos, o sea 7/4, 3/4, 3/4, 2/4, y de esa manera obtuvimos la estructura, en este caso, del lado “A” del disco. Compusimos sobre esa fracción, para así amalgamar la música a su nombre”.
¿Entendiste? En pocas palabras, el disco “SEÉB” está atiborrado de beats acelerados y trepidantes que sorpresivamente se cortan, para luego mostrar un ritmo posterior en un compás distinto. Es matemática pura, que en manos de los Austin TV se exhibe con una destreza aplastante y sobre todo con altas dosis de sensibilidad. “SÉEB” es como un himno a los múltiples recursos melódicos, armónicos y rítmicos de estos cinco chicos, quienes, por si fuera poco, consiguen una unidad abrumadora.
“HÁN”, el segundo volumen de Caballeros Del Albedrío es la contracara del primero. Es un disco con tonalidades y no con los fuertes colores de su hermano. Es el capítulo donde se escuchan instrumentos inéditos en el sonido de la agrupación. Meme del Real (Café Tacvba), además de producir la totalidad del material, se hizo cargo de las jaranas, los shakers y la percusión de cocina en varios cortes. Natalia Lafourcade contribuyó con vibráfono, armonio, piano de juguete, mandolina, campanas, y además arregló la intervención del corno francés, que interpretó Leinad Nuño. "HÁN" es la calma, es como la música dominical después de un sábado eufórico.
“Siempre quise ser mejor de lo que soy. Ser menos ordinaria y hallar un propósito en este mundo. Tener otra cara, bailar otro baile y cantar otra canción. Es hora de convertirnos en lo que somos, cambiar de cara y ser lo que queremos ser. El mundo sería mejor así”. Un monólogo por demás elocuente y llegador, incluido en la pieza “Interludio”. Una frase demoledora que en gran parte encierra o hace foco en la idea de Caballeros Del Albedrío, una obra donde sus creadores se superaron, al encontrar lo que buscaban. Muy recomendable.
PD: Este álbum fue publicado en México el pasado mes de julio por el sello Terrícolas Imbéciles, y ahora, el próximo 17 de octubre, será lanzado en España por Origami Records e I+D Music.
Jeff Tweedy y su pandilla tienen un nuevo disco, el octavo de la era Wilco y el tercero grabado por el sexteto que de cinco años a la fecha integra la banda.
El título de la novedad es The Whole Love y sin ser un álbum ejemplar, sí es el mejor de los tres que ha entregado esta formación: el gran Nels Cline (guitarras), Mikael Jorgensen (piano y órganos), Glenn Kotche (batería), Pat Sansone (órgano, guitarra y coros), John Stirratt (bajo y coros) y por supuesto, misterTweedy (voz y guitarras).
El disco abre con “Art of almost”, otro de esos cortes de larga duración, marca Wilco, que además de sobresalir por su longitud, destacan también por ser grandes composiciones. Sólo basta recordar “Spiders”, de su disco A Ghost is Born (2004); y la excelsa “Impossible Germany”, de Sky Blue Sky (2007), par de ases que podrían durar, sin ningún problema, hasta media hora.
En el caso de “Art of almost”, Wilco presenta un tema que progresa, que va cambiando de color, como del gris al rojo, mientras avanzan sus siete minutos. De entrada, se siente la mano de Kotche en la programación rítmica, que sostiene a una buena parte del corte.
También son perceptibles las participaciones de Jorgensen y Sansone, quienes se dieron un banquete con las atmósferas emergidas de sus teclados. Cline, por su parte, se esperó hasta el final para soltar un solo impecable, teniendo de lado a un entorno que no soportó más reposo, al arrebatarse y volverse casi punketo.
Con esa primera credencial, que suena libre y por demás visceral, cualquiera se emociona, cualquiera supone que la banda de Chicago mostrará alcances inéditos en su propuesta. Después le siguen “I might”, “Sunloathe”, “Dawned on me”…, y ahí la cosa cambia, o mejor dicho, vuelve a la normalidad.
Sin que llegue a ser un disco malhecho, ni mucho menos, a partir de la segunda canción Wilco se aferra a lo suyo, demuestra consistencia y hasta llega a dar cátedra con su alt-country, pero no mucho más.
Hay temas bastante buenos como la balada “Black moon”, con la presencia acentuada del maravilloso pedal steel; “Standing o”, de riff sencillo y contagioso; y “One sunday morning”, un corte delicado con una dulce melodía como eje.
Es más, sería imposible descalificar a cualquiera de las doce canciones incluidas en The Whole Love, aunque los seguidores del grupo, y ahí me incluyo, insistimos en que Wilco se queda corto, porque da la sensación que el grupo no corre los riesgos necesarios, cuando es evidente que puede tomarlos.
Tampoco quiero decir que debieron experimentar o componer varios tracks similares a la citada joya de este material, “Art of almost”. No. Simplemente admito que este es uno de esos álbumes que me dejan el oído como en ayunas, en este caso, con ganas de darle play al Yankee Hotel Foxtrot (2002), para mi gusto la obra maestra de Wilco.
¿Cuándo vendrá el sucesor de ese estupendo disco en el catálogo de esta agrupación? Seguramente cuando Jeff Tweedy y su equipo así lo decidan.
Mujer y Ego de Jaime López, es un disco con un aire intimista y acústico
Enrique Blanc
Jaime López
Mujer y Ego
Fonarte, 2010
México
8.5
Un racimo de nuevas canciones de López, catorce en total, que en esta ocasión exhiben el interés de su autor en las instrumentaciones acústicas, las que van comandadas por su guitarra y aquellas que incursionan en el ámbito orquestal.
Muy al uso de López, el título es elocuente en cuanto al doble sentido que él acostumbra dar a sus textos.
Los arreglos de cuerdas son cortesía de Leoncio Lara –¿recuerdan a aquel Bon de Los Enemigos del Silencio?— con quien López ya había trabajado en Arando al aire.
Además de ser un disco con un aire intimista, el que dan las guitarras jugueteando entre sí, ofrece algunos recursos que no habíamos escuchado en el trabajo musical de López: las cuerdas de "Oro gris" y, especialmente "Hombre muerto que deambula" y las tablas en "De este lado del río".
Rana Santacruz está haciendo una de las más propositivas apropiaciones de la música tradicional mexicana
Enrique Blanc
Rana Santacruz
Chicavasco
Oasis, 2011
Mexico
9
Mexicano radicado en Brooklyn, el acordeonista Rana Santacruz está haciendo una de las más propositivas apropiaciones de la música tradicional mexicana.
Lo suyo es folclor del nuevo siglo; sus canciones retoman el aire de distintos estilos de la tradición musical azteca, del son jarocho a la canción ranchera al vals, para crear canciones que los trascienden.
Sus letras resultan postales de la vida cotidiana de un México color sepia, mojado de nostalgia, otro de los sentimientos que las inocula además de la pasión por lo propio.
En ese sentido, Santacruz se suma a los mexicanos que, desde Estados Unidos, están renovando la música tradicional mexicana como Lila Downs y Michael Ramos de Charanga Cakewalk.
Renovación que quizá no podría explicarse sin la distancia de por medio que ellos han puesto entre sus zapatos y su tierra.
BAM BAM: Editan un primer álbum en físico que exhibe sus capacidades para hacer punk de ciencia ficción
Enrique Blanc
Bam Bam
Futura Vía
Arts & Crafts, 2011
México
9.5
Los Bam Bam fueron por años el as bajo la manga del desafiante netlabel Nene Records, que ha dado a conocer una larga lista de proyectos responsables de una joven escena punky muy experimental en Monterrey.
Sus primeras grabaciones pueden descargarse de forma gratuita en el portal oficial del sello.
Ahora, con el apoyo de Arts & Crafts, el sello de los canadienses Broken Social Scene que ha abierto una sucursal en México, editan un primer álbum en físico que exhibe sus capacidades para hacer, como su nombre lo anuncia, punk de ciencia ficción.
Bam Bam | Hipnódromo.
Es evidente la vehemecia instrumental, su incurable espíritu empírico, su gusto por lo catártico y su singular visión del mundo dan vida a diez canciones cuya originalidad inicia en su título: "Metatrón, hijo estelar", "Hipnódromo" y "¡Depocalipsis, Joderowsky!".
Futura Vía tiene también como argumento a su favor el hecho de que está producido por Martin Thulin, líder de Los Fancy Free.
Mizraim es un E.P. con seis canciones, pero da a conocer a una compositora de altos vuelos.
Enrique Blanc
Andrea Balency Trío
::Mizraim::
bpm, 2010
México
9.0
Rostro nuevo en el horizonte de la música nacional es Andrea Balency, quien escribe canciones desde su pasión por el piano, el acordeón y la música de su tierra natal: la francesa.
::Mizraim:: es un E.P. con seis canciones, pero da a conocer a una compositora de altos vuelos.
Balency trabaja respaldada por un contrabajista y un percusionista, y a menudo la acompaña también Juan Manuel Torreblanca.
Cantando en francés y español, Balency es una de esas escazas compositoras en México que intentan equilibrar la balanza a favor del talento en un país tan marcado por la frivolidad y la chabacanería.
Recientemente fue acordeonista y corista del grupo formado por Café Tacvba para rendir tributo a la obra de Jaime López en el marco de la Feria Internacional de la Música realizada en Guadalajara en junio pasado.
Compromiso que ella resolvió sin intimidarse para nada.
Andrea Balency Trío | “Sesiones mínimas de La Banda Elástica - México City”.