Tequila, Pan de Muerto y Calaveritas de azúcar :: El significado de los Altares durante el Día de Muertos

Con la ofrenda, los vivos recibimos a aquellos que se nos adelantaron. Cada uno de los elementos que conforman el altar tiene un significado espiritual.
Tequila, Pan de Muerto y Calaveritas de azúcar ::
Por: 
Vicente Jáuregui
Foto: Archivo Oct 27, 2017

A sólo un día de la celebración del Día de los Muertos en el Hollywood Forever Cemetery, los altares para honrar a nuestros difuntos, ya se preparan bajo la supervisión de Laura Nieto y Celine Mares.

Aquí te damos algunas pistas o claves para descifrar un Altar de Muertos, pon mucha atención ya que cada objeto tiene un significado especial dentro del sincretismo prehispánico y religioso.

De acuerdo con el calendario prehispánico, cada deidad patrocinaba un espacio de tiempo determinado. Las ofrendas pertenecientes a Mictlantecuchtli, señor de los muertos, coincidían con el mes de noviembre en el calendario gregoriano.

Los españoles, en su misión por imponer el cristianismo en tierras mesoamericanas, decidieron empatar ambas visiones, engendrando un sincretismo muy complejo que dio vida a algunas fiestas como las del Día de Muertos. La concepción de los antiguos mexicanos sobre las almas que nunca se van del todo y que conviven con los vivos se emparejó con una concepción muy similar a la de los europeos, la cual heredaron de los egipcios y los chinos.

Es por esta mezcla cultural que hoy no se puede imaginar una ofrenda sin una cruz, la foto del difunto y flores de cempasúchil.

La tradición señala que el altar comienza a montarse desde el 30 o 31 de octubre y permanece hasta el 2 o 3 de noviembre dependiendo la región de México. (Aunque hoy en día, muchas personas prefieren ponerlo mucho antes).

Se dice que el 31 de octubre llegan las almas de los niños y se van al mediodía del 1ro de noviembre, justo cuando llegan las de los adultos para disfrutar de los ofrecimientos levantados en su memoria y retirarse al siguiente día.

Este ritual -más mexicano que el mezcal-, tiene su parte de celebración. Te presentamos los elementos que debe tener un buen altar, para el disfrute de tu ser querido como agradecimiento de que venga desde tan lejos a visitarte.

Para comenzar, hay que poner atención en el diseño del altar, ese puente que une al mundo de aquí, con lo fantasmagórico. Cuando una persona muere, su espíritu atraviesa varios niveles para alcanzar el descanso eterno. Así, un altar es una ventana para comunicarnos con los seres queridos.

Dependiendo de la habilidad y el presupuesto, hay altares de 2, 3 o 7 pisos o niveles.

• El más sencillo es el de 2 niveles. Acá, el primer piso representa el cielo y el segundo la tierra.

• De mediana complejidad está el de 3 pisos, donde el primer piso representa el cielo, el segundo la tierra y el tercero el purgatorio.

• En el nivel maestro, están los de 7 pisos, que requieren gran empeño y dedicación. Acá, el propósito es simbolizar todos y cada uno de los pasos de un alma hacia el cielo. En el primer piso se coloca la imagen del santo de devoción del muerto. Para el segundo, el difunto obtiene permiso para salir del purgatorio y visitar a sus familiares. En el tercero, la sal es un elemento de purificación para el espíritu de los niños. El cuarto recibe el delicioso pan de muerto, una delicia para las ánimas y los vivos por igual. En el quinto, los manjares aparecen: las comidas favoritas del difunto deleitan con sus sabores. El sexto es para las fotos de los difuntos. Por último, el séptimo ostenta una cruz de semillas o frutas de temporada, como el tejocote o mandarina. Como dato adicional, cada escalón del altar va forrado de tela negra para simbolizar el luto.


Anatomía de un Altar de Muertos


Los elementos de un altar suelen ser:

Escencias: Generalmente el copal, distintos tipos de incienso y aromas que buscan purificar el alma y el espacio. Desde tiempos inmemoriales, se usa el copal para alejar los malos espíritus y para sublimar las alabanzas religiosas.

Arco: Representa la puerta de entrada hacia el inframundo. La entrada al arco, está dibujada por un camino de pétalos de cempasúchil que conduce hasta la ofrenda.

Flores: Es la decoración principal de cualquier altar. Las flores de cempasúchil florean en noviembre, por esa razón son emblema de esta tradición. En náhuatl cempasúchil significa “flor de los cuatrocientos pétalos”. Con su hermoso color amarillo, la flor evoca el sol, que a su vez representa la guía del alma y el incomparable aroma de noviembre, una esencia que atrae a los difuntos a casa.

Calaveras: Con cierto humor, las calaveras de azúcar son los dulces populares para los altares. Sin malicia, acá se apela a la muerte de manera lúdica, algo que define muy bien el sentido del humor del mexicano.

Para entender un altar, conviene analizar su alquimia:

Fuego: Las velas y diversos objetos flamables, representan la luz que está de vuelta en casa.

Agua: Bebidas de diferentes tipos, según el gusto del difunto, se coloca para calmar la sed del espíritu.

Aire: Representado por el papel picado, una laboriosa representación de imágenes de José Guadalupe Posada, en papel de china.

Tierra: Se representa con semillas y granos, aunque actualmente también se usa aserrín pintado. Para muchos, sintetiza el "Polvo eres y en polvo te convertirás”.

OFRENDAS
Un altar debe contener ofrendas dedicadas a los difuntos: comida, ropa, bebidas alcohólicas, adornos y cosas que les pertenecían o que les gustaba disfrutar en vida. No hay reglas para ello, toda la comida que haya sido del gusto de nuestros invitados especiales es bienvenida. Todos los objetos preciados del espíritu tienen un lugar único en las ofrendas.

Elementos religiosos: Con una mayoría católica, los altares generalmente ostentan crucifijos, imágenes religiosas y rosarios.

Elementos prehispánicos: Destaca la imagen del perro, especialmente el xoloitzcuintle, ya que se cree que ayuda a los espíritus a cruzar el río del inframundo.


La fusión de ambas culturas (la prehispánica y la europea) hace del altar un producto comunicativo que evoca constantemente los elementos que le dieron origen y que lo traducen en una repetición y evocación constantes del mundo indígena y del católico, con símbolos que adquieren un nuevo significado.

La muerte, en este sentido, no se enuncia como una ausencia ni como una falta; por el contrario, es concebida como una nueva etapa: el muerto viene, camina y observa el altar, percibe, huele, prueba, escucha. No es un ser ajeno, sino una presencia viva.

La metáfora de la vida misma se cuenta en un altar, y se entiende a la muerte como un renacer constante, como un proceso infinito que nos hace comprender que los que hoy estamos ofreciendo seremos mañana invitados a la fiesta.


Día de Los Muertos Celebration en Hollywood Forever
Sábado, Octubre 28 • 12 del día a 12 de la noche
AterciopeladosXimena SariñanaCucoVery Be CarefulLa Chamba


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