Leiden: Salud que haya porque belleza sobra… ¡Aguas!

Cuando Leiden encontró la razón de su vida pidió perdón a sus padres por ser una mujer de casi 30 años que no puede comprarse una casa, pero sí puede luchar por un espacio en la música.
Por: 
Wili Jiménez Torres
Foto: Diego Mariscal | Raúl Gallery | Esaú Hz Gz y Kathrynn VP Jul 06, 2017

¡Ah! Basta de pensar, decía papá Spinetta en su álbum Kamikaze, kamikaze ahora yo tratando de hablar, en un solo artículo, de 29 años de Leiden, una de las cantautoras más importantes de Iberoamérica de todos los tiempos, que entrega cada disco como si fuera uno de grandes éxitos.

– ¡Basta de pensar! me dije, ya que desde el primer día que conecté con su música quise escribir sobre ella; no sufro de la página en blanco sino de lo contrario, tantas veces escribí fragmentos sobre ella que ahora tenerlos todos aquí no sé qué carajo me saldrá.

“¡Ah!... este sueño surcará / las ventanas y el baúl / de tu espejo interno” (¡Ah!, basta de pensar)

¡Ah!... Una maldrugada del 2016, una de las tantas, revisaba el Facebook para encontrar alguna novedad, de repente me encontré con un video de lo que había sido una transmisión en vivo, en éste se veía a una chica de vestido colorido que sentada empuñaba su guitarra, parecía un cuadro, me restregué los ojos para ver si estaba viendo bien, y sí, mi forma ideal de mujer estaba en la pantalla, confieso que de esa manera superficial descubrí a Leiden, yo que solía acercarme a la música, por lo general, auditivamente (no tengo TV, no colecciono DVDs., uso YouTube más para escuchar música), de repente me encontré con ese video de una de las tantos que ella comparte en el FB, le di play y la forma dio paso al fondo, al acabar la canción, detuve la grabación y busqué a Leiden en YouTube y ésta fue la primera canción con la que me encontré:

Leiden | Cuando soñaba

¡Mierda! Me dije, no estoy soñando, esta chica si tiene video-clip oficial ¡existe en el mundo musical! ¿Dónde diablos andaba yo, tan consumidor de nuestra Iberoamérica musical, que ¡no sabía nada de ella?

Inmediatamente la cama prescindió de mí, fui a su canal de YouTube y empecé a ver su contenido, saltando al azar por un video y por otro: chequeé uno de su versión tan sentida de “Tonada de luna llena” que hará que el inolvidable compositor venezolano Simón Díaz se estremezca, en la dimensión que habita, aunque ya no tenga cuerpo para ello, así como seducido habrá quedado el siempre-presente Víctor Jara al conocer la versión de su tema “Las casitas del barrio alto” hecha por tan graciosa niña, como quedé yo al escuchar su dúo con Roberto Salomón (Pianista) en una exquisita versión de su composición “Al mar”, por cierto, un año después de darse a conocer este audio, dieron juntos el recital ¡Ay amor! Canciones de Bola de Nieve, un homenaje a ese enorme músico cubano, ¡qué bravos! Después, le dí play a algunas de sus actuaciones en conciertos y llegué a las canciones del DVD en vivo, las vi todas de un tirón ¡y repetí!


El amanecer me encontró clavado simbólicamente en el interior de Leiden, porque esas canciones expresaban exultantemente vida, demasiadas emociones me produjeron que no podía dormir. La puesta en escena de canciones es una recreación que puede salir bien o mal; se toca una misma canción con uno u otro instrumento y gustarnos una versión más que otra; se suelen hacer versiones de un tema propio o no acompañándose de músicos amigos o no, que aporten o no; a un solista, a veces le resulta, por una u otra razón, inevitable, cambiar de banda “estable” y acertar o errar en ello; pero… antes que nada se deben de tener bellas canciones, y las de Leiden… ¡Dios! Creo que hacerme decir esa palabra las definen.

Recibí una lección, me atrajo poderosamente una forma y comprendí que el paraíso estaba/está en su interior. En este caso, pues no siempre sucede así.

Leiden | Tonada de Luna Llena

Ah, qué razón de ser / me habrá puesto piel / en la inmensidad (¡Ah!, basta de pensar)

¿Quién es Leiden? Se preguntará alguien que aún no la conoce o que la está conociendo en esta nota. Digamos que Leiden Gomis Fernández o Leiden Lei (como se hace llamar en el Face) o Leiden (a solas), de 29 años, es una cantautora cubana, nacionalizada mexicana. Se dice que se nacionalizó mexicana para poder continuar con sus proyectos, incluyendo actividades políticas.

El resto lo vengo diciendo en este artículo, pero, mejor que ella hable de sí misma en una declaración que nos parece elocuente:

“No tenía nada premeditado… Estudié una carrera social, pero al final terminé dedicándome a la música. Desde niña siempre canté y bailé como todo niño cubano que en las fiestas es el alma”, niñez que a los 9 años se le transformó cuando su familia, sus padres, catedráticos, se fueron a laborar a Tijuana, frontera entre México y EE.UU. y se llevaron a su hija única.

Sigue diciendo: “Desde pequeña había dicho que iba a ser actriz de teatro pero al vivir en Tijuana me metí en el rollo de la migración, porque yo como migrante sentía una dualidad que no había logrado resolver: ¿cuáles eran realmente mis raíces?, ¿a qué mundo pertenecía, si eran africanas, indígenas o qué?”

Vamos por partes, diré, aunque no soy fan de Jack el Destripador, ¡eh!


:: Dualidad ::


Dualidad para todas las tres Leiden, presente en la vida, en la composición de canciones y hasta en el Face. En el ámbito de la filosofía y la teología, se conoce como dualismo a la doctrina que postula la existencia de dos principios supremos independientes, antagónicos e irreductibles, para decirlo en fácil: dualidad es la existencia de dos fenómenos o caracteres diferentes en una misma persona o en un mismo estado de cosas.

Es decir todos somos duales, todos convivimos con un otro yo, que lo mostramos en un momento que necesitamos y cuando no es así, cuando se nos escapa, nos justificamos diciendo: “Se me chispoteó”, como el Chavo del Ocho.

Dualidad en ese ser que es Leiden, en lo físico -un lindo rostro de blanca y esas rotundas formas de negra-, “raíces africanas o qué”, diría, y dualidad en lo más profundo, un ser que a una edad temprana, como ella, ha pasado por una migración que ocasiona desajustes psicológicos y emocionales, requiere una asistencia especializada que no siempre se toma en cuenta… O se busca resolver a lo largo de la vida.


Yo nací en Lima, la capital del Perú, mi familia ha sido producto de migraciones, de Incas y españoles. Ahora mismo, la mitad de ésta reside en distintos países. Yo nunca he deseado dejar mi Perú, amo a mi “Lima la horrible” (como bien la definió Sebastián Salazar Bondy, poeta, crítico, narrador, periodista y dramaturgo peruano); el 2015 estuve en Bogotá (Colombia), solo dos semanas, y estuve tan bien en esa ciudad, que al regresar me sentí, por unos meses, en modo avión, en el aire, no me había ido de allá y no me encontraba nuevamente acá, andaba deprimido al punto que se afectó más mi salud. Aún ahora, casi dos años después, creo que no solucioné ello del todo, necesitaba/necesito una asistencia profesional.

“Estrés aculturativo” llaman al estrés producido por el cambio y abandono de los referentes culturales tradicionales por otras formas de vida que ocurre con la migración, ello se acumula y sale a la superficie en algún momento de la vida. ¿Y qué pasa cuando ese cambio gusta?, como me pasó a mí, ¿afecta igual? Al menos desubica.

Si me pasó con sólo dos semanas de ausencia de mi tierra, ¿que sería si me fuera para siempre? ¿Cómo fue para Leiden la migración? Más, si por ser una niña no podía decidir mudarse o no, ¿es agregarle al no saber aún quien era no saber quién sería?

¿Será por eso que le gusta más preguntar que responder?

“Ya nos vamos / llenos de preguntas / No es la distancia / ni destino”.

“Yo no sé dónde voy a vivir, ni qué voy a hacer después…” confesó en una ocasión, quizá su búsqueda sea infinita, como persona, como artista. No hay respuestas, nos iremos de este mundo, llenos de preguntas.

Leiden | Por reírnos


Levanto vuelo para enfocar esto, digamos, panorámicamente…  Las relaciones bilaterales entre dos países, por ejemplo México y Cuba, no son los lazos diplomáticos y económicos, son también los culturales e históricos, para mí, los que cuentan más.

En mayo del 2004, el gobierno mexicano expulsó al representante diplomático de Cuba y retiró a su embajador de La Habana, ese impase diplomático en una relación entre esos países, que empezaría a superarse con la llegada de Felipe Calderón a la presidencia en México y de Raúl Castro a la de Cuba, casi coincidía con la decisión de la cubana Leiden de enfocarse en la música en México, tocando en las calles de Tijuana.

Una vez más, la actitud, la decisión, la voluntad de un corazón, resarcía, simbólicamente, los líos que provocan los poderosos que manejan nuestros países, líos por sus intereses. Ya lo decía, el Fito: “Cuando todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”.


El expediente Leiden empezó mucho antes, en Cuba, una de las potencias musicales, culturales, del mundo…


“En la sala hablaban, reían y se contaban anécdotas o simplemente compartían historias, mientras una niña los observaba en la casa de su abuelo. Al paso de los años, al crecer, entendió que se trataba de grandes escritores como Gabriel García Márquez, Mario Benedetti y Eduardo Galeano, entre otros. ‘Mi abuelo fue amigo de toda la tropa del Gabo… Yo estaba muy niña, pero hay muchas anécdotas en la familia, definitivamente influyeron todos ellos en mi música. No sé si yo me habría atrevido a escribir si no hubiese tenido este bagaje literario al que me acercó mi abuelo. Así que me siento muy afortunada…” dijo Leiden en una entrevista.

El abuelo de Leiden es Roberto Fernández Retamar, uno de los más importantes intelectuales cubanos de todos los tiempos, no sé si más estimable por el vuelo de su poesía o por sus estudios sobre literatura, música e historia cubanas y ensayos sobre la literatura hispanoamericana o por su labor de promotor sociocultural que lo llevó a crear Casa de las Américas y dirigir la Academia Cubana de la Lengua, seguramente por todo eso junto (“todo es creación”, dirá) y por haberle transmitido en los genes a Leiden, su herencia existencial, la herencia que vale más: la transmitida en familia, en casa, porque suele ser que “En casa de herrero cuchara de palo”. ¿Me dejo entender?

Ella ha confesado que su abuelo es uno de sus principales mentores: “Admiro mucho a mi abuelo, es mi gran ejemplo. Él es alguien que vive del arte, de su creación…” ha dicho Leiden. Y seguramente ello le ayuda en su propio camino.

¡Eso! Demostrar que lo nuestro no sólo tiene valor sino que se le otorga también un valor mundano (para no decir monetario, je) que nos permite pagar cuentas y demás, es la lección más adecuada que les podemos dar a nuestros directos descendientes. La manera como su familia entendía la vida la inspiró: “Vengo de una familia que siempre se ha dedicado al arte… desde niña leí muchísima poesía y conviví con los grandes de las letras” confesó.

Esas bases fundamentales de vida explican su éxito creciente (se dice que su DVD en vivo La vuelta al sol es un éxito en ventas), primero se es PERSONA, ese don de humanidad sustenta tu aporte, y luego en lo que emprendas podrás obtener buenos resultados. Es una ley natural.

En suma, Leiden ha mamado bien, creo que ella logrará lo que se proponga, sea en música o en lo que emprenda.


Leiden | Photo: Raúl Gallery

Leiden | Foto: Raúl Gallery


Me pregunto, como Leiden hubiera desarrollado su trayectoria musical de haberse quedado a vivir en Cuba, o si la hubiera podido desarrollar.

Ella ha contado que sintió la necesidad de cantar a los 14 años, subía a los transportes públicos de Tijuana a hacerlo, sin que sus padres lo sepan, en una de esas, un promotor cultural la descubrió y le invitó a hacerlo a su café. Entonces, lleva ya la mitad de su vida haciéndose un camino con su arte.

Su abuelo estaba enterado que había incursionado en la música desde el inicio, Leiden contó:

“… estaba en la prepa en Tijuana y había grabado un disco con algunos músicos locales. Yo cantaba tres canciones de él y en alguna ocasión cuando yo estaba en Cuba mi abuelo me dijo que agarrara el teléfono. Ante su insistencia lo tomé y del otro lado estaba Silvio Rodríguez, me decía que mi abuelo le había enseñado el disco y que le había encantado. Fue algo muy sorpresivo y muy satisfactorio. Me quedé sin habla, estaba muy emocionada, además era una niña de 16 años. Yo que me creía muy sabionda y madura porque justificaba cada una de mis acciones, ahí no supe nada, ni tenía idea de qué decir, pero sentí precioso. Realmente ha sido un ídolo creativo para mí”.

Silvio Rodríguez, era otro de los personajes que había estado en muchas ocasiones en la casa de su abuelo… “Yo he sido seguidora de él desde que recuerdo, la música comenzó a tener sentido en mi vida gracias a sus letras. Ahí me di cuenta de que se podía hacer poesía con la música porque él hacía sus creaciones musicales”.

En el 2006, al culminar su preparatoria se mudó a Guadalajara a estudiar Sociología en la Universidad de Guadalajara. La sociología es la ciencia social que se encarga del análisis, justamente, científico de la estructura y funcionamiento de la sociedad humana o de una población, una manera de preguntarse cómo lo hacía Spinetta: “¿Qué razón de ser / me habrá puesto piel / en la inmensidad?”

Leiden expresó en una oportunidad que la sociología le ha ayudado a darle una estructura más sólida a sus canciones y a la formación de una vida artística: “Muchos saben crear, pero pocos saben cómo estructurarlo, esquematizarlo. Piensan como si fueran cosas divorciadas. Antes no estaba tan segura como estoy ahora que ya tengo más composiciones, hay gente que me conoce y puedo empezar a pensar que ya puedo vivir de esto”.

Yo no tengo ninguna duda que pueda vivir de la música, idiotas seríamos si no permitiéramos que esto ocurra.


Leiden | Foto: Esaú Hz Gz y Kathrynn VP


“A mi cuerpo firme lo vuelvo a habitar...” (Leiden)

A los 21 años, Leiden decide volver a Cuba para concluir la licenciatura, no sin antes experimentar otra faceta musical con Deja-Vú, banda que fusiona diferentes ritmos cubanos con el rock, ska, reggae y jazz, aprendiendo sobre profesionalización en música. En esta etapa, su abuelo, le animó a defender sus creaciones, las cuales había empezado a darles forma en la tierra que la vio nacer, seguramente él antes que nadie vio el potencial que había en su nieta, su descendiente.

De regreso a Guadalajara, Leiden emprende la carrera en Arte, con especialización en Teatro y Música, en el Instituto Cultural Cabañas, y se une a la organización civil Al Teatro en Bici. Teatro… Recordemos que desde pequeña había dicho que iba a ser actriz de teatro, llega a actuar en algunas obras teatrales, como fue el caso de una versión de La ópera de los tres centavos, actúo, cantó y bailó. Esa experiencia teatral imaginamos que le ayudó a afianzarse como la artista que ya era. Ella protagoniza, ¡y muy bien!, sus video-clips, y en la puesta de escena en sus conciertos hay de representación de una obra; su lenguaje corporal y la expresividad de su rostro, su carisma, su inteligencia y su don de ubicación hacen de ella una buena show-woman.

En su hoja de vida se dice que ha hecho música para obras de teatro y espectáculos de danza, lo que si podemos encontrar en su canal de YouTube es la canción, “Al mar”, que compuso para un cortometraje. Quizá más que tomar el arte como carrera, esa experiencia, sumada a las anteriores, le haya dado herramientas para crear lo propio y así su vida dio un giro, a la música como labor.

Leiden & Salomón | Al Mar

Su paso por distintas geografías, haciendo música en cada una de ellas, contribuyeron a configurar su cosmos, aunque la pregunta sobre su identidad seguía flotando en el ambiente, llega a decir que se considera un hibrido posmoderno ya que se siente de tres ciudades… “Yo he vivido en tres ciudades entre Cuba y México. Mezclo todos mis conocimientos musicales y lo que he escuchado en mi país de origen. Es como la onda muy rock y muy norteño, lo combino con la trova cubana. Cuando compongo lo hago pensando en todos esos géneros”, explicó a un medio mexicano.

Debo confesar que Leiden vino a cerrar mi etapa de duelo musical, duelo que vivía desde el 2010 cuando se fue Lhasa de Sela, continúo con la partida de Rita Guerrero (de Santa Sabina) en el 2011, se agrandó con el final de Spinetta, en el 2012 y llegaba hasta inicios del año pasado cuando se apagó la estrella glam, David Bowie.

Esta década, la muerte se estaba llevando a mis músicos entrañables, pero, desde hace unos meses para acá, gracias a Leiden, redoblé mi vocación por la vida, tercamente, resistiéndome a no perderla en mi apuesta por el rocanrol.

Para mí Leiden es de esas artistas que teniendo o no buena voz, con canciones propias o no, son pura pasión, son porque están presentes, vivas o no, en mi corazón… Edith Piaf, Chabuca Granda, María Teresa Vera, Nina Simone, Violeta Parra, La Lupe, Juliette Greco, Lucha Villa, Totó La Momposina, Lola Beltrán, Françoise Hardy, Janis Joplin, Lucha Reyes (la peruana), Rocío Jurado, Elis Regina, Cesaria Evora, Lupita D'Alessio, Gianna Nannini, Chavela Vargas, Elizabeth Fraser (de Cocteau Twins), Luz Casal, Bjork, la Rosario de “Lucía” de Serrat, Paz Vega (de esa misma versión y de otras canciones), Andrea Echeverri (con o sin Aterciopelados), Lila Downs, CocoRosie, Ana D, Florencia Ruiz, Ana Tijoux, Bebe, Carla Morrison, Camila Moreno, Juga di Prima, Pascuala Ilabaca, Sol Pereyra, Sara Van, Paloma del Cerro, Desiré Mandrile, Fifteen Years Old, Elsieanne (de Elsiane), Lalá, La Niña del Cabo, Corina Lawrence, Flor Villagra, Jaz Pimentel, Mon Laferte y Flor Amargo


Leiden, Flor Amargo y Mon Laferte es mi trilogía de favoritas.


Leiden, Arturo (San Juan Project), Russell Toledo (Taco Bambú) | Fito Delgado | Ninguna Parte


Hablan de piel / hablan de qué sabrán / nadie de vos, nadie lo sabe ya / que todo sea como vos quieras...” (¡Ah!, basta de pensar)

¿Sobre qué escribiría una chica migrante? Aquí recuerdo otro caso, el de mi adorada Alaska (María Olvido Gara Jova), la mexicana de madre cubana que fue mudada a España a mitad de los setenta y se encontró con el punk que definió su personalidad, a los 16 años debutaba con su primera banda, Kaka de Luxe (y poco después actuaba en una película de Pedro Almodóvar), participando en la composición de canciones que hasta el día de hoy escandalizan por lo viscerales, por lo sinceras, pues bien, Leiden también tiene esa sangre cubana revolucionaria.

Podríamos decir que “Todo es autobiográfico, no hay nada en mis canciones que no sea yo” es la respuesta constante de Leiden cuando le preguntan sobre el contenido de sus canciones. “Todo lo que escribo tiene que ver conmigo, aunque me lo hayan contado, de alguna manera forma parte de mi sentir” ha ratificado recientemente.

“Cuando yo compongo una canción (música y letra) aplico la dialéctica; es decir, después de hacer mi trabajo de composición, escucho la canción como si fuera un ente independiente a mí y ella me sugerirá como desea ser interpretada, tocada y arreglada; así me gusta dirigir todas mis búsquedas; que los pasos y el medio me hablen...” explica Leiden. Escuchar al corazón nunca fue traicionarse.


Leiden | Hojas de Cristal

En la red casi no encontramos referencias sobre lo primero que dio a conocer Leiden a título personal. El EP Ave (2011), en el 2013 da a conocer su primer videoclip oficial, “Anhelé”, la cual obtuvo una nominación durante 2013 a los Indie-O-Music Awards.

Ella definió a la canción como burla: “… es una letra bastante fuerte, una crítica a la tendencia que tenemos hacia el auto-sometimiento y la autocompasión”. Es una declaración de principios, una canción que plantea una reflexión puede tener un gancho efectivo que la haga ser accesible y popular a una buena audiencia, cosa que efectivamente sucedió, y no lo digo sólo por la cantidad de vistas que recibió el clip.

El segundo videoclip fue de la composición “A saber”. “… habla sobre la fragilidad de las relaciones amorosas, el amor plural... Nos la pasamos buscando nuestra media naranja, sin caer en cuenta que nosotros somos la naranja entera”, declaró mediante un comunicado sobre esa canción. Otra canción -digamos accesible-, que desarrolla un tema controversial, su audiovisual también lo podría ser.

Las dos canciones formarían parte de su primer álbum, Leiden (2014), el tercer video clip fue también de una canción de similar corte, aunque más redonda que las anteriores, la joyita: “Cuando soñaba”, no por nada fue el primer lugar en listas virales de Spotify.

El orden de las canciones de ese álbum, en una acertada decisión, se ubicó en progresión de lo accesible a lo más complejo y hasta ciertamente experimental, esto último desde “Hoguera las nubes”, “Mi voz”, a los cortes que empiezan a dar cuenta de una cantautora que, de arranque, da cuenta de su genialidad: Cielos de sorpresa, Hojas de cristal, La huida…

Leiden | Leiden (Full Album)

La crítica hablaría de que ella forma parte de un movimiento latino de folk, ella prefiere definirla como:

“Nueva canción latinoamericana, una canción híbrida y ecléctica que aparentemente no tiene una conexión sonora pero si un lenguaje común, letras entre lo social, político e íntimo. La gente está empezando a ver a América Latina cómo una sola nación identitaria. Hay una indagación de la raíz latinoamericana, raíz que yo he estado buscando desde que empecé a hacer música”.

Seguramente la seguridad de tener una buena propuesta musical colectiva hizo que ella se decidiera, tempranamente, a sacar un álbum en concierto, nos referimos al DVD La vuelta al Sol (2015), y no se equivocó, ese material, conformado por temas del primer álbum y adelantos de temas nuevos o ya estructurados, habiéndose dado a conocer anteriormente, no tiene ningún momento regular.

Canciones como “La huida” o “Turbio el corazón” logran versiones aún más rotundas de las ya conocidas, y “Al mar” y “Por reírnos” anticipan, sin saberlo, el siguiente discazo que prepararía. Un detalle en el concierto, en un momento de “Turbio…”, Leiden grita “¡Bomba!”

¿Expresa ello su mexicanidad? Una bomba o Bomba es un dicho, normalmente rimado, de carácter festivo y pícaro utilizado en Yucatán (México). Durante un baile una voz interrumpe la danza gritando “Bomba!”.

Leiden | La huída - La vuelta al Sol (DVD en vivo)

Algunos consideran vertiginoso el ascenso de Leiden, porque con un repertorio de un disco o algo más, ha sido convocada como cantante invitada por la histórica banda Tijuana No! e invitada a importantes festivales en México como Vive Latino, Cervantino, Coordenada, Rock por la vida, en Colombia: Rock al Parque, Circulart, así como a presentaciones en otros países: República Checa, Alemania, Portugal, España, Costa Rica y Cuba.

Leiden | Cielos de sorpresa - La vuelta al Sol (DVD en vivo)

Tras muchas maldrugadas con el repertorio anterior de Leiden, casi aprendido, que solo conozco desde hace menos de un año, tuve que poner punto y coma y disponerme a escuchar su nuevo álbum, Los muertos también dejan flores (2017)… creo que constituye un significativo paso en su evolución como artista, interesante esa incorporación de sintetizadores y colores rítmicos.

Lo acertado que había sido en su ubicación (orden) de temas el anterior álbum aquí tiene una dificultad porque hay más temas geniales, abre “Muertos”, la pieza “Todo se incendia” (bella canción que queda mejor aún... más bella en videoclip).

“Decidí que “Todo se Incendia” fuera el primer sencillo del disco porque marca un adiós importante y por tanto nuevos comienzos… Puedo decir que después de componer esta canción, ayudé a sanar a mi corazón”, ha mencionado Leiden.

Leiden | Todo Se Incendia

“Todo se incendia” es de las canciones que podríamos decir accesibles, entendiéndose “accesible”, a la manera Leiden, María Revuelta y Circular, también lo son, pero el resto sin perder un halo de música popular tienen más de búsqueda musical, existencial: Calles de Papel, Un dibujo en el suelo, Te dí mis ojos… (yendo de manera ascendente)… Los amantes, Labios abiertos… (para llegar a los picos)… Por reírnos y Al mar… que ya conociéndolas en versiones en vivo, ahora en estudio me resulta difícil decidirme por cuáles me gustan más, ¡me quedó con todas!.

De “Por reírnos” ha dicho Leiden que es “un himno a las decisiones que tomamos los músicos independientes en este camino sinuoso y complicado”, sí, ¡un himno! También… personal… tuve una banda que solo pudo registrar bien dos canciones y desapareció, y ahora estamos mencionados en 5 libros de música, de 5 países del mundo, uno de ellos, el libro de los pioneros mundiales del estilo que practicábamos, Hardcore Punk, Dead Kennedys.

“Al mar” es, siendo íntima, un homenaje a México, ¡una ranchera posmoderna! ¡Y otro himno para mí!


Leiden dice que su segundo álbum: “habla sobre la circularidad del tiempo y los caminos que abrimos en cada aparente final”.

Leiden | Los Muertos También Dejan Flores

“Felices los normales, esos seres extraños… Que les dejen su sitio en el infierno, y basta” (El abuelo de Leiden)

Se dice que cuando Leiden encontró la razón de su vida pidió perdón a sus padres por ser una mujer de casi 30 años que no puede comprarse una casa, pero sí puede luchar por un espacio en la música. Este mensaje es para los padres de Leiden:


¡Queridos mamá y papá! Leiden nos ha dado un espacio que habitar a muchas personas en el mundo, una casa espiritual llena de su maravillosa música y de sus palabras que nos ayudan a vivir. ¡Gracias! ¡Y muchas! De corazón… Wili.


¡Crowfunding x una casa para Leiden!

Leiden se presenta, HOY, 6 de julio de 2017, en el Lunario del Auditorio Nacional de la ciudad de México, con su bandaza e invitados especiales como Flor Amargo, Juan Manuel Torreblanca y Tania Nava “Mami Beats”. Pícale aquí para tener todos los detalles!


En esta nota se tomaron fragmentos de entrevistas a Leiden de los siguientes medios: Caile, Crónica Jalisco, Gaceta UDG, El Informador, Time Out México, ¡gracias por el aporte colectivo, colegas!


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