"Una Fábula Muy Trillada: La Violó, La Mató y La Picó… 20 años después", documental dirigido y escrito por William Padrón

Una entrevista con el director de este documental recién galardonado en NY
La Violó, La Mató y La Picó… 20 años después", documental dirigido y escrito por William Padrón
Por: 
Vicente Jáuregui @VicentJauregui
Foto: Archivo del artista. Sep 21, 2016

Hace un par de décadas, el rock venezolano se transformó totalmente a raíz de la publicación de La violó, la mató y la picó, un álbum paradigmático, editado por Dermis Tatú, un grupo delirante formado por Carlos "Cayayo" Troconis, Héctor Castillo y Sebastián Araujo, ex integrantes de Sentimiento Muerto, grupo de culto dentro de la escena underground venezolana.

Como un disco que cambió la perspectiva de incontables músicos, La violó, la mató y la picó representa un documento sonoro de gran importancia histórica, algo que los realizadores sonoros William Padrón, Pedro G. Peña De La Cueva y Rawy Mattar, intuyeron al investigar sobre el origen y la gestación del disco.

¿El resultado? Un documental que además de celebrar el 20 aniversario del álbum, permite revalorar la dimensión de este disco de culto. El pasado 15 de septiembre, el documental fue galardonado por el Venezuelan Film Festival en Nueva York.

Acá una entrevista con William Padrón -quién también es colaborador de La Banda Elástica-, a propósito de este gran logro.


Acabas de ganar un premio con un documental dedicado a una banda de culto, todo un logro para un docu de su tipo, ¿alguna vez pensaste llegar tan lejos con este material?
La verdad no tenía un camino determinado, más que hacer este trabajo y hacer mi aporte al legado de Dermis Tatú. No sé si suena a cliché, pero no esperaba un premio del público.

¿Cómo te surge la idea o necesidad por contar la historia de un disco y una banda como Dermis Tatú?
El año pasado hice un trabajo de sobre los discos venezolanos que estaban cumpliendo 20 años: Cápsula para volar de Zapato 3, El viaje de una vida de Claroscuro, A.T.C. de La Calle, A Typical and Autoctonal Venezuelan Dance Band de Los Amigos Invisibles y La violó, la picó y la mató de Dermis Tatú. Entrevisté a los integrantes de todas estas bandas en ese momento. Me di cuenta que jamás había dejado de escuchar el disco de Dermis Tatú desde que lo compré hace dos décadas, casi todos los viernes lo colocaba para oír.

A la par estaba empezando a escribir el libro A la hora justa sobre Sentimiento Muerto, de donde provienen los integrantes de Dermis Tatú, así que junto con mis socios Rawy Mattar (ex UFF) y Pedro Peña en Etereo Group, les propuse la idea de reconstruir el álbum con nuevas versiones hechas por las bandas que estaban activas y que ellos me explicaran la influencia de Dermis Tatú en su música. Además que éste álbum no se re-editó más. Como estaba trabajando en el libro de Sentimiento Muerto, decidí vincular a Sebastián Araujo (batería) y Héctor Castillo (bajo), miembros originales de Dermis Tatú.

Para quienes no somos venezolanos, ¿por qué La violó, la mató y la picó es el disco más influyente del rock venezolano? ¿qué elementos lo convierten en algo tan grande?
Su crudeza, lo directo, la suma de un funk bien estructurado sobre la influencia del punk. Un Cayayo Troconis en ascenso creativo, como líder de un movimiento independiente. En los años 80, Venezuela tenía esta figura paternalista de las disqueras y una ley que exigía a las radios colocar un artista nacional y uno extranjero. Así que Dermis Tatú, después de haber venido de estar firmados por una disquera con Sentimiento Muerto, deciden emprender su camino de manera independiente, como punta de lanza de unos años 90, cuando el rock buscaba espacio en los medios, La violó, la picó y la mató tiene ese lenguaje callejero, el de una ciudad como Caracas, donde los jóvenes salían a divertirse en medio del caos. Era la época pre-Chávez y los problemas eran diferentes. El disco cuenta con un sonido contundente, atemporal y de historias de rabia, decepción, lucha. Es el disco de rock independiente más astuto de la historia.

¿Cómo se dio el acercamiento con Héctor Castillo y Sebastián Araujo, son amigos o hubo que buscarlos?
A Sebastián lo conozco desde finales de los años 90, cuando comenzó a armar Bacalao Man, una banda de fusión salsa-jazz-rock-boogaloo-folklore. Por esos días yo también me iniciaba como periodista y tuvimos diferentes encuentros. Luego la vida y el rock nos encontró en diferentes ocasiones. Cuando lo llamé para el libro y el documental, siempre estuvo dispuesto. A Héctor Castillo, no lo conocía en persona. Fue gracias a Pavel Tello, bajista de Caramelos de Cianuro, con quienes trabajé en el libro La carretera que les hice, el que me hizo el contacto.

Héctor produjo el disco 8 de Caramelos de Cianuro que hoy amaneció nominado como "Mejor Disco de Pop Rock" en los Latin Grammy. Entiendo que Héctor me conocía por mis textos, así que accedió. Alex Prokos, un amigo que hace dirección de fotografía en New York, se puso a la orden para grabar a Héctor en su estudio y así logramos esta participación.

El docu es muy ambicioso en tanto tiene entrevistas con gente de varias generaciones, ¿cómo fue la curaduría de este roster? ¿qué criterios hubo para elegir a cada músico?
Me gustaría decir que hubo una extrema curaduría, pero en el momento que me propuse grabar esto, mis socios y yo, estábamos haciendo unas sesiones con el nombre de Etereo Play, así que mientras invitábamos a músicos, fuimos pidiéndoles si querían participar. Hice algunas convocatorias a otras bandas, algunas por tiempo no pudieron pero salió solo. En otras ocasiones yo sabía quiénes tenían ciertos covers que tocaban en vivo. En el caso del tema de "Terrenal", ícono en Venezuela, lo dejé para el final, porque sabía que todo el mundo iba a quererlo, un día escucho la radio y oigo que Famasloop lo está estrenando, así que los llamé a ver si se animaban a participar, ya que el tema estaba listo.

Eres periodista y ahora dirigiste, ¿qué tal fue tu experiencia detrás de cámaras, te sentiste a tus “anchas”?
Tal vez por ser un trabajo de investigación y de entrevistas, sí me sentí a gusto. La idea siempre la tuve clara y eso ayudó. Los detalles técnicos, fue Rawy y Pedro quienes intervenían. Me ayudó bastante todo el bagaje fotográfico que he desarrollado. Para mí es como el inicio de una nueva aventura, mucho más por aprender, mucho más por documentar.

¿Tuviste apoyo financiero para llevar a cabo el proyecto o es algo totalmente autogestivo?
Ninguno. Esto fue de nuestro bolsillo, la Escuela Audio Place que se puso a la orden como para que sus estudiantes estuviesen en contacto con la consola de sonido. Al final un poco colaboró Kurrent Music, pero fue un esfuerzo que hicimos tiempo-dinero, Rawy Mattar, Pedro Peña y yo. Mi esposa jugó un papel clave cuando decidió participar, viendo que yo estaba muy emocionado con el documental.

¿Qué tal Nueva York, conocías la ciudad? Qué sabor de boca te deja poder viajar con tu trabajo?
New York está entre mis ciudades favoritas, he ido unas seis veces quizás. Poder caminar sus calles, tomar fotos, la comida de la India que consigues ahí. Esta vez fue placentero ir a presentar un documental de mi autoría. El buen trato que tuvo la producción del Venezuelan Film Festival y que durante la proyección, a nivel mundial, estuvo la familia de Cayayo Troconis, su hermana y sobrinos, el hijo de Héctor Castillo, músicos que ahora viven en la ciudad. Hubo gente de México y Puerto Rico, que se acercaron a decirme que ahora quieren escuchar el disco de La violó, la mató y la picó. Al salir de la sala, tuve buenos comentarios pero no esperaba ganar el premio de la audiencia.

¿A dónde más irá el docu próximamente, México en algún momento?
México sería genial. De hecho es una de mis ciudades favoritas, disfruto ir a México siempre. De hecho el tema "Error por cometer" se grabó allá con La Vida Boheme y Mattia Medina de Charliepapa. Me gustaría que al final se proyectara en un par de salas de cine en Venezuela y que pueda ir a más festivales. Me da una gran satisfacción saber que este tipo de trabajo, pueda ser premiado pero que se deje ver la cultura musical de Venezuela.

Dermis Tatú es una de las semillas musicales del rock en nuestro país y ver cómo estas bandas se apoderaron del tema y dejaron un momento de su carrera aquí, sobre todo el hecho de que muchas se han ido de Venezuela, entonces es como aglutinar buena parte de nuestra historia.

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