Javiera Mena celebra 10 años con una gira por E.U. y una presentación en el Ruido Fest 2017

“Lo nuevo siempre genera cierto miedo. Soy una apasionada de los compositores que han revolucionado la música”
Javiera Mena celebra 10 años con una gira por E.U. y una presentación en el Ruido Fest 2017
Por: 
Vicente Jáuregui @VicentJauregui
Foto: Archivo del artista. Jun 28, 2017

Han pasado 10 años desde que Javiera Mena arrancó su carrera en solitario. Con la frescura del synth pop, sus temas brillaban en una escena Latinoamericana protagonizada por guitarras de indie rock.

En México, Reactor 105.7 comenzó a tocar su música y al poco tiempo logró un Vive Latino, donde sorpresivamente encontró el cariño de mucha gente.

Un década después, el viaje musical que comenzó con una computadora que sus padres adquirieron durante los 90, se ha transformado en un carrera protagonista dentro de la nueva oleada del pop chileno. Consciente de ello, Javiera prefiere mantener los pies en la tierra.

A punto de dar a luz su quinto disco de estudio, Javiera Mena cerrará un ciclo con una gira por E.U., que incluye presentaciones en el LAMC en NY, el Ruido Fest en Chicago, el Brick and Mortar Music Hall y el Teragram Ballroom en Los Angeles el próximo 21 de julio.


Acá una charla con Javiera, una artista trasparente.


Este 2017, celebras 10 años de carrera. En primavera hiciste una gira por México y ahora arrancas otra por E.U. Mientras tanto, trabajas en tu quinto disco de estudio. Eso es celebrar al máximo. ¿Qué cambios hay para tí ahora?

Ahora me doy cuenta que ya son 10 años de trabajo, de estar en la música y claro, me siento diferente. Todos estos años fueron de total independencia y acabo de firmar con una disquera, es algo que llega en un buen momento, ahora tengo mucho más conocimiento. Con la disquera lo vemos como una sociedad, somos socios, definitivamente me sirve muchísimo. Todo se dio de manera natural, justo ahora que cumplo una década de carrera.

¡Wow, esa sí es una sorpresa, hace unos meses ví una entrevista en la que aún estabas indecisa a firmar. ¿Con quién lanzarás el nuevo material?

Firmé un contrato con Sony. Conversamos mucho antes de hacerlo. Tuve que meditarlo, porque el camino de la independencia también me convenía. Ya tengo mucho tiempo armando mis contactos, la independencia me funcionó durante todos estos años. Ahora quise probar esta nueva figura, pero como socios, sumando el conocimiento que puede tener cada uno. Me interesaba probar este cambio porque una disquera tiene una fuerza muy grande en la industria. Sobre todo, me gustó que la disquera me valora tal cual soy, eso es lo que estaba buscando: un socio que me pueda ayudar y potenciar.

En 10 años lograste editar cuatro discos y ahora vas por un quinto, ¿en qué parte del proceso estás, nos podrías adelantar un poco el espíritu que tendrá el disco?

Justo estoy definiendo hacia dónde irá el sonido. Es algo que trabajo yo sola. Todo lo que he aprendido en este tiempo, me ha llevado a tener la cabeza mucho más clara, para lograr los sonidos que quiero. Ahora utilizo los sintetizadores de manera muy consciente. Me siento muy orgullosa, porque a los artistas a veces nos gusta la parte matemática y los sintes tienen mucho de eso, ahora mismo tengo los manuales de una batería electrónica, estoy viendo hacia dónde va. Este nuevo disco será electrónico pero muy cálido, dentro de lo frío que puede ser la música electrónica, quiero explotar mi calidez latina.

Cuando comenzaste a tocar, predominaba en Chile el rock más guitarroso y el folk, pero tú decidiste romper con ello, creaste un synth pop más sofisticado, ¿alguna vez tuviste miedo o inseguridad de andar ese camino?

Más que miedo, he sentido que la electrónica de repente se relaciona con lo “fresa”, como dicen en México. Pero yo no me siento así, tampoco discrimino nada, no tengo nada en contra de los “fresas”.  En España la electrónica es algo muy popular, no me lo esperaba, mismo en México, vas a la discoteca Patrick Miller y te ponen unos temazos. En Latinoamérica, hay una música popular que se ha rescatado. Por supuesto, es más común hacer rock, tener guitarras, o irse hacia el folk o las rancheras, son géneros que llevan más tiempo, la electrónica no lleva tanto, pero en algún momento tendrá la misma influencia. Lo nuevo siempre genera cierto miedo, por eso la gente de repente reacciona así. Yo no le tengo miedo, al contrario, me parece arriesgado porque busca la evolución de la música y yo soy una apasionada por los compositores que han revolucionado la música en el siglo XX. Son gente que marca una evolución y son incomprendidos porque es difícil valorarlos en el momento, cuando están pasando las cosas.

Creo que Televisa tiene la culpa que en México se relacione lo pop con lo fresa. Curiosamente, en lo orígenes de tu carrera, tenías un dúo llamado Prissa, que en algún momento se llamaba Televisa, más tarde hubo algún tipo de altercado con la televisora que les hizo cambiar el nombre. ¿Era algún tipo de ironía llamarse así?

(Ríe), Así es, nos llegó una carta legal que cambiáramos de nombre. Claro que era irónico, a la Francisca le gustaba hacer una crítica social desde la ironía, por eso nos llamábamos Televisa, pero en realidad nos gustaba la cultura ochentera y noventera de Televisa, con todo lo oscuro y mafioso que tiene. Pero ahí surgen grandes canciones o las novelas que la rompen en Chile; pero finalmente es un monstro y tuvimos que cambiar el nombre.

Fueron bonitos tiempos, lo importante fue asumir que venga de donde venga, el pop no deja de ser música y tiene su parte espiritual. Es algo que a nosotras desde niñas nos pegó mucho, cuando no teníamos prejuicios frente a nada.

Para tí, ¿qué momento del día es mejor para componer una canción? ¿Por la noche o por la mañana?

Curiosamente, me gusta componer en la mañana, cuando despierto me siento bien para componer, antes era distinto, era más nostálgica, pero ahora me funciona aprovechar que la cabeza está más limpia al despertar. Yo practico meditación y me ayuda a llegar  a lo más hondo de los sentimientos. Puede parecer que a un compositor le es importante estar sumergido en un mundo de sentimientos, porque salen mejores canciones.

Pero no quisiera quedarme sola en mi mundo, para mí es importante salirme de eso, llegar a lugares en común, sentimientos como el dolor, el sufrimiento, la alegría, el deseo, pero sin la necesidad de estar muy enamorada, porque como ser humano me quiero cuidar para tener una vida larga y sana.

Qué chido que meditas constantemente, yo recién comencé, ¿qué tipo de meditación haces, tienes una rutina constante de meditación?

Yo estoy cerca de un tipo de meditación que está en todo el mundo, se llama shambhala. Es un método que fue desarrollado por Chögyam Trungpa Rinpoche, un maestro que huyó del Tíbet y lo trajo a occidente. Hay meditaciones muy rígidas que los occidentales no entendemos. Acá uno entiende, porque la sabiduría se comunica de manera muy astuta. Yo practico la meditación entre 20 minutos a media hora diaria. A veces hago retiros, no solo meditando sino haciendo distintas actividades, a veces duro un fin de semana, incluso toda una semana. Me ayuda un montón, hay muchos artistas que practican la meditación, el mismo David Lynch, que incluso tiene un libro que habla sobre lo profunda que puede ser tu mente y cómo la meditación ayuda a adentrarnos en ella. Además, la meditación nos da temple, algo muy difícil de obtener en estos tiempos tan invasivos.

Recién vi el show que montaste para el Viña del Mar 2016, una puesta en escena muy sofisticada, con bailarinas y laser, donde tú eres como un DJ cantado... ¿Este show lo presentarás tal cual en tu gira por EU?

Estados Unidos es muy bonito porque es un país tan cercano y lejano al mismo tiempo. Allá tengo público latino y gringo, eso me gusta mucho, porque es gente que quizá no entiende las palabras pero la música le llega, como un arte más allá de las palabras, como algo por debajo que la gente puede agarrar. Ese show que viste de Viña del Mar es lo mismo que estaremos presentando allá, con menos músicos y bailarinas, claro, pero al mismo nivel de danza y espectáculo.

En ese show te presentaron como un ícono del pop chileno, ¿cómo tomas y asumes cuando alguien te cuelga ese tipo de etiquetas?

Yo creo que las palabras y los premios, etc., son etiquetas que se añaden a la música, pero uno debe mantener el centro, porque por otro lado, también te pueden decir cosas muy feas. Para bien o para mal, las cosas que te dicen, no dejan de ser apreciaciones internas de la persona que la dice. Lo difícil es mantener un centro, donde lo importante es la conexión de uno mismo con la música. No dejarse llevar tanto ni por lo bueno ni por lo malo, estamos en una época en que hay muchas opiniones rondando. Hay que tener cuidado incluso con las cosas bonitas, que te llenan el corazón, pero mañana pueden ser rechazos, uno nunca sabe.

Javiera, un gusto platicar contigo, espero pronto verte por México. ¡Muchas gracias por la entrevista!

Gracias a tí y no dejes la meditación Vicente, un abrazo, ¡cuídate!

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