Caifanes: Cuéntamela toda

Jueves, Diciembre 1, 2011
Caifanes: Cuéntamela toda
Saúl, Diego, Sabo, Alfonso y Alejandro recuerdan sus orígenes y abordan su celebrada reunión

Autor

Juan Heredia*

Foto principal

bajada

"De alguna manera nos sentimos como una parte de la cultura musical en México. Es como un herencia que hemos dejado"
""

Al enterarme de la reunión de Caifanes, en diciembre de 2010, lo primero que cruzó por mi mente fue: ¡Quiero verlos! Inmediatamente después fue: ¡Quiero entrevistarlos! Y así comenzó una auténtica odisea.

La primera parte de ella sucedió al agotarse los boletos para su esperadísimo primer concierto, el sábado 9 de abril en el festival Vive Latino. Aun así viajé a Ciudad de México, con la esperanza de conseguir algún ticket en reventa, y hasta correr el riesgo de comprar entradas falsificadas. Y sí, desafortunadamente todo se cumplió al pie de la letra: boleto en reventa, pero falso.

En medio de la frustración me preguntaba: ¿Por qué? ¿Por qué el pueblo se coje al pueblo? ¿Por qué el jodido, jode al jodido?

Afortunadamente, meses después fue anunciada la gira por una buena parte de México y algunos foros de Estados Unidos, incluida una fecha en Guadalajara, la ciudad donde vivo, y recordé: ¡Quiero entrevistarlos!

Envié correos electrónicos a diestra y siniestra, sin obtener eco alguno. Fue entonces que recurrí al buen Che Bañuelos (locutor y productor en Radio Universidad de Guadalajara), quien me pasó un e-mail que tenía por ahí, y afortunadamente resultó ser el efectivo.

Respondió Marusa Reyes, la manager de Caifanes, Jaguares y en el pasado de muchas bandas mexicanas. Le externé mi inquietud de entrevistar a todos y cada uno de los Caifanes: Saúl Hernández (voz y guitarra), Diego Herrera (teclados y saxofón), Sabo Romo (bajo), Alfonso André (batería) y Alejandro Marcovich (guitarra). Para ser sincero esperaba lograrlo, sí, pero también imaginé que entrevistaría sólo a uno de ellos. 

Recibí la respuesta y sí fue posible. El mensaje de confirmación anunciaba día y hora, pero no con quién o quiénes sería la llamada. Llegó el momento y una voz al teléfono me dijo: Juan, vas con Saúl. Pensé: Al menos logré conseguir al Caifán Mayor. La agradable charla terminó, transcurrieron unos segundos y sonó nuevamente el teléfono: “Ahora entrevistarás a Sabo”. Quedé perplejo y pregunté: ¿A quién más entrevistaré? La respuesta: ¡A todos!

La emoción me invadió al saber que lograría mi objetivo, compartir con el público esta entrevista exclusiva con los cinco Caifanes.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

A tanto tiempo del nacimiento de Caifanes, ¿qué recuerdan de sus inicios?
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Saúl Hernández: Recuerdo un hambre muy grande por encontrarnos a nosotros mismos. Por lo menos es lo que yo sentía, una necesidad de encontrar esa identidad, y la música nos fue dando la facilidad para encontrar ese camino. ¿Cómo fue? No fue fácil. Hubo muchas situaciones difíciles, porque nosotros comenzamos en hoyos fonkys. No había el apoyo que hay ahora, era completamente diferente. Creo eso hizo que el grupo se volviera muy sólido, fuerte, que creciera con una musculatura poderosa, y sobre todo con una filosofía e ideología muy personal.

Diego Herrera: Yo conocí a Saúl hace muchos años. Nuestras novias, de aquel entonces, se conocían y nosotros coincidíamos. Un día me dijo: 'Ahí tengo un equipín y una liras, me gustaría hacer rolas', y le dije: Yo también tengo. Vamos a juntar las canicas, me llevo un sinte a tu casa y empezamos a armar cosas'. Así fue como empezó todo, en un cuartito de azotea, donde vivía Saúl. Ahí empezamos a hacer demos. Después apareció Juan Manuel Aceves, un ingeniero de audio, y nos dijo que podía conseguir un estudio en las noches. A partir de ahí salió la idea de irnos a España, porque en un principio decíamos que en México no pelaban a las bandas. Entonces la idea era hacer un disco e irnos, estábamos El Pecas, Saúl y yo armando el numerito. Grabábamos de la una a las cinco de la mañana, básicamente así comenzamos. Así hicimos los primeros demos. Entre ellos estaban “Mátenme porque me muero”, “Amanece”, “Nada”, “Será por eso”…

Después invitamos a Sabo Romo (bajo), grabó también Santiago Ojeda (guitarra) y Juan Carlos Novelo (batería), y pues no, nunca nos fuimos a España. Al poco tiempo en Espacio 59, una estación de AM, comenzaron a programar “Mátenme porque me muero”. Saúl la mandó o yo, no sé, no me acuerdo, pero empezamos a oír la rola en la radio y nos preguntábamos: '¿Qué está haciendo ahí?' Nos volvíamos locos escuchándola. Al poco tiempo, Sabo consiguió una fecha en Rockotitlán y tuvimos que ponernos a ensayar. Esa vez tocó El Gato (baterista de Ritmo Peligroso) y también Ojeda… Comenzamos a tocar mucho, tocamos en El 9, varias veces en El Tuti y después hubo un concierto que le abrimos a Miguel Mateos. Lo mejor era que la gente se sabía las canciones, nos quedábamos fríos con esa respuesta, ya que sólo teníamos el demo. Y ahí empezó la bola de nieve…

Con los demos sonando, firmamos con Sony y de ahí salió la frase famosa aquella de ‘Queremos vender discos no ataúdes’. Al poco tiempo nos dieron la carta de retiro, que por cierto tengo enmarcada. Después apareció BMG con Óscar López, quien nos firmó. Ahí empezamos a grabar el primer disco –Caifanes (1988). Luego vino “La negra Tomasa”, que fue un relajo, la gente esperaba que tocáramos salsa, rumba, cumbia y sólo teníamos esa canción así. Una vez fuimos a tocar a un balneario, estábamos presentando nuestras rolas y la gente no se prendía, estaban con cara de juat, así que decidimos echarnos  “La negra Tomasa”, y cuando terminó de sonar se fueron todos. ¡Sólo les interesaba escuchar esa canción! Todo lo demás les valía, y pues sí, le sufrimos para salir del bache de “La negra’, que no fue un bache en realidad, ya que expandió la onda de la banda a otras partes de la sociedad, que no eran precisamente rocanroleras.

Alfonso André: Yo recuerdo más el inicio de Las Insólitas (Imágenes de Aurora), que fue la primera vez que trabajé con Alejandro y Saúl. Los tres nos conocimos en ese primer grupo, allá por el ’83, y eran unas épocas muy diferentes a las de hoy. Era cuando el rock era muy mal visto, estaba totalmente en las coladeras, todo era mucho más difícil. Años después, ya como Caifanes, todavía nos tocó padecer las mismas condicione. Me acuerdo que no encontrábamos dónde tocar, ni equipo. Los lugares eran por lo general hoyos, ya existía Rockotitlán, un par de espacios alternativos más, pero hasta ahí. Eran otros tiempos, que igual disfrutábamos mucho.

Sabo Romo: Lo recuerdo como una parte muy importante de mi realización como músico de oficio. Caifanes se convirtió en mi casa durante cinco años. Ahí me establecí después de hacer muchos discos, de producir, de firmar un contrato trasnacional con Taxi, que fue mi primer banda grande, por llamarle de alguna forma. Entonces, cuando apareció Caifanes varios de nosotros dejamos de promiscuirnos, de tocar por aquí y por allá. Caifanes fue como una beca que nos permitió dejar atrás lo otro y abocarnos a tratar de conseguir un primer disco. Y así lo hicimos. Grabamos las nueve canciones que teníamos, aunque bueno, teníamos diez, porque ya existía “La negra Tomasa”, pero decidimos no incluirla en ese primer disco. Así fue como prácticamente arrancó el asunto.

Alejandro Marcovich: El entrar a Caifanes fue parte de una secuencia de eventos. Entré justo antes de grabar el segundo disco: estamos hablando de agosto o septiembre de 1989, y ocurrió por un motivo en específico: ya tenía una relación personal con Alfonso y Saúl; musicalmente hablando, ya teníamos un nexo muy fuerte. Lo que no se sabe, tal vez porque no lo he comentado mucho, es que cuando se formó Caifanes, en 1987, también me invitaron a participar, pero no quise aceptar porque estaba tocando con Laureano Brizuela. En ese momento me parecía muy importante tener esa formación de músico profesional, porque en ese entonces el rock en México era inexistente públicamente, era de una inmensa minoría.

Así que me negué y me fui de gira con este cantante argentino de rock pop. Tuve un par de años de una actividad muy intensa como músico profesional, me sirvió muchísimo para formalizar mi manera de tocar la guitarra. Recuerdo que en aquellos días, los grupos de rock tocábamos sin monitores, sin ayudantes, sin ingenieros de audio. Teníamos que poner una consola para la sala, casi siempre muy poco profesional. Todo eso propiciaba que nuestra forma de tocar fuera interesante para un público, pero a fin de cuentas eso era muy poco profesional. Por ello, para mí fue muy importante esa etapa de un par de años con Laureano, tocar con músicos que leían partituras, fue un entrenamiento buenísimo.

Después, como decía, nuevamente fui invitado a Caifanes y entré con mucha pila, con una destreza y profesionalismo que no tenía. Todo surgió luego de que los vi por primera vez en vivo. Me quedó muy claro que faltaba una guitarra, porque Saúl, cuando cantaba, prácticamente dejaba de tocar la suya. Me acerqué al final a saludarlos, a platicar y efectivamente Saúl me dijo que sí se escuchaban un poco vacíos. Me comentó: 'Nos hace falta un guitarrista'. Puso ojitos picarones y yo le respondí: 'Pues búscate uno'. Sin pensarlo me dijo: '¿Y por qué no tú?' La verdad me vino muy bien ingresar al grupo, porque ya estaba cansado y por momentos hasta deprimido de estar tocando toda esa música que no tenía realmente mucho que ver con mi búsqueda. Yo tenía muchas canciones, mucho camino recorrido buscando algo que pudiera ser un grupo de rock y no lo había concretado. Hicimos un ensayo para probar si había conexión, estudié el primer disco, llegué a ensayar e inmediatamente hicimos click.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

¿Alguna vez imaginaron los logros conseguidos con Caifanes?
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

D.H.: No, la verdad que no, ni tampoco era la intención. Realmente cada quien trabajaba por su lado. Yo conducía un programa de televisión, musicalizaba programas de radio, componía música para comerciales, hacíamos playback con Brizuela, con Fresas con Crema y no sé con quién más. Entonces lo que queríamos era hacer algo donde no tuviéramos que rendirle cuentas a nadie, hacer lo que nos gustaba, porque nos gustaba y punto. Queríamos tocar, hacer rolas, hacer algo diferente o un rollo nuestro. Básicamente esa fue la premisa.

A.A.: No, para nada, o por lo menos yo nunca lo hice por el reconocimiento. No sé los demás, pero creo que estamos en las mismas. Yo lo hice por una cuestión totalmente egoísta, una cuestión para mí, porque lo necesitaba hacer, porque me nacía hacerlo, sin pensar en el alcance o las repercusiones que pudiera tener. Hasta ahora sigo tratando de hacer música por las mismas razones, por el placer que me produce hacerla.

S.R.: Sí, pero afortunadamente la realidad sobrepasó a mi imaginación. El éxito que logramos años atrás y que se mantiene firme hasta ahora, yo siento que se debe a nuestras ganas de hacer lo que siempre hemos querido. Al menos yo así lo he hecho siempre, tanto en el origen, como en este reencuentro. En un principio lo hacíamos sólo para nosotros y ahora sí entra más el rollo de compartirlo con la gente. En lo personal, quiero que los jóvenes se acerquen y vean con sus propios ojos cómo funcionamos como banda. El Vive Latino estuvo muy bien, Coachella muy bien y la presente gira está superando toda expectativa. Para nosotros sigue siendo divertido, sobre todo ahora que estamos más asentados, más adultos.

S.H.: La verdad no era la intención, nunca lo imaginamos. Pero ahora que ha sucedido toda esta historia, de alguna manera nos sentimos como una parte de la cultura musical en México. Yo me siento muy satisfecho, porque afortunadamente algo se pudo dar. Es como una herencia que hemos dejado.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Después de mantenerse separados durante quince años, ¿cómo surgió la idea de reunirse?
- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

A.A.: Más que otra cosas, ¡qué bueno que se dio! Yo pensaba que no se iba a dar nunca. Había como un callejón sin salida, este pleito tan añejo que tenían Alejandro y Saúl… Pero bueno, quedó atrás y finalmente todos pudimos disfrutar de este reencuentro, porque la forma en que acabó Caifanes (en 1995), no fue muy padre que digamos. Está muy chido poder regresar, sanar esas heridas… El grupo y la gente nos lo merecíamos.

D.H.: Después de tocar varios shows con Jaguares, durante los últimos dos o tres años, yo le decía a Saúl: 'Venga! ¡Hagámoslo! ¡Estamos vivos, maestro, y saludables!' Desgraciadamente, al poco tiempo (en julio de 2010), Alejandro enfrentó una bronca de salud y le escribí a Saúl para comentárselo, quería que estuviera enterado de eso. A partir de ahí, ellos se conectaron y comenzó a fraguar la cosa, hasta llegar a donde estamos ahora.

A.M.: Durante los últimos años se habló mucho del regreso de Caifanes, que si iban a volver conmigo o sin mí, cuando la realidad es que Saúl y yo estábamos distanciados desde 1995, y gracias a que nos contentamos se pudo lograr un reencuentro de Caifanes. Eso es lo real. Yo dije muchas veces que ya había resuelto mi problema emocional, mental o como se le llame, respecto a Saúl, y que estaba dispuesto a una reconciliación, pero de su parte no había respuesta. Para que eso pasara tenía que haber un algo que diera la pauta, y tristemente la pauta la dio mi tumor cerebral, porque a raíz de eso y de la operación, mucha gente se acercó. Sabo y Alfonso fueron al hospital a visitarme, Diego se acercó por teléfono y Saúl por mail. Se enteró de mi operación estando en Amsterdam (Holanda), y justo un día antes de entrar al quirófano me mandó un correo muy cariñoso, muy amable, deseando que todo saliera bien.

A veces en la vida hace falta una tragedia, un terremoto o algo así, para que entonces todo mundo sea solidario. Después, se acaba eso y cada quien a lo suyo. Pero a veces tiene que suceder un evento fuerte o más significativo, como un padecimiento de salud, para que la gente caiga en la cuenta de que hay cosas que no importan y que hay otras que importan más. Pero bueno… A raíz de ese mail nos seguimos carteando por ese medio y luego nos juntamos para platicar de lo que nos pasó. Concretamos una cita, así tal cual, una cita en un hotel, pero no una cita amorosa (risas). Fue en un hotel de la Ciudad de México, donde Saúl se hospedó en aquellos días. Nos vimos a las siete de la noche y nos despedimos a las cinco de la mañana. Con eso te digo todo. Así que charlamos y charlamos y charlamos. Yo le expliqué cosas, él me explicó cosas. Yo le pedí disculpas de esto, él me pidió disculpas de lo otro. Y al final dijimos: 'Así de fácil era. Sí, así de fácil era...' Nos tomó quince años entenderlo.

S.H.: Surgió de una manera muy particular, todo fue por un acercamiento muy emotivo. La relación que tenía con Alejandro prácticamente no existía, estaba perdida, y dadas sus circunstancias de salud pues entramos en una dinámica de respeto, de cariño, de unión y de apoyo. Todo tuvo que ver y tiene una asociación muy poderosa de las cosas.

 

*Juan Heredia es guitarrista y vocalista del grupo mexicano de rock Aves a Veces, y también es productor radiofónico.

- - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Próximos Shows

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

10 Dic – Palacio de los Deportes – México, DF
11 Dic – Palacio de los Deportes – México, DF
17 Mar 2012 – Cumbre Tajín – Veracruz, VER

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Caifanes “Piedra” (Monterrey, 24/09/11)

 Sitio oficial: Caifanes

Contacto

Juan, te felicito por el aporte a la musica de los seguidores de caifanes.
Y al mismo tiempo por la super entrevista, de hecho un logro entrevistar a todos los caifanes!

Estoy interesado en contratar al grupo, sera posible me facilites el contacto.

Saludos!

Javier